El mundo financiero ha cambiado de forma estructural en los últimos años a raíz de dos hechos fundamentales: la irrupción de la tecnología en la toma de decisiones de concesión de financiación y la regulación a la que están sometidas las entidades financieras, a las que se les exige una dotación o provisión a la hora de conceder financiación para cubrir posibles impagos e insolvencias de las empresas y particulares financiados.
Hoy, cualquier empresa que se enfrenta a un proceso de financiación, y especialmente a una refinanciación ICO COVID, está siendo analizada bajo modelos mucho más sofisticados. Las entidades ya no prestan en función de una relación o de una necesidad puntual, sino en base a su capacidad de justificar ese riesgo dentro de sus propios marcos regulatorios.
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ToggleEl sistema de rating: qué es el filtro real del acceso a financiación y por qué es importante
Se ha establecido un sistema de rating que afecta a todos los actores de la sociedad que solicitan financiación, tanto particulares como empresas. Ese sistema de rating no es visible para la mayoría, pero determina de forma directa quién puede financiarse, en qué condiciones y hasta qué volumen. Por eso, ambos deben cumplir unos requisitos para que la dotación que les exijan al financiador por financiarte sea la menor posible y, por tanto, la entidad esté interesada en financiarte. No hablamos solo de aprobación o rechazo, ya que el rating condiciona el precio, los plazos y el nivel de exposición que una entidad está dispuesta a asumir.
El problema que nos encontramos es que la sociedad, a día de hoy, desconoce cómo funciona este sistema de rating y qué parámetros analiza el algoritmo que lo determina, el scoring bancario. Por lo que esto dificulta la relación con los financiadores y, en muchas ocasiones, este desconocimiento del rating es el que lleva al cierre de empresas por falta de financiación.
El aval ICO COVID: una solución que cambió las reglas del juego
Este contexto se vio alterado de forma radical en 2020 con la llegada del ICO COVID. Pero, ¿qué es el aval ICO COVID? En plena pandemia, el objetivo no era optimizar el riesgo, sino sostener el tejido empresarial e inyectar liquidez en el mercado. Para ello, se llevó a cabo un plan de urgencia en el que el Estado introdujo el aval ICO COVID, que garantizaba entre el 60% y el 80% de los riesgos concedidos a las empresas por parte de las entidades financieras. Y esto, a día de hoy, es una situación complicada de gestionar, tanto por las empresas como por los bancos.
Esta garantía se adaptaba a todo tipo de financiación: préstamos, pólizas de crédito, líneas de circulante… Lo que derivó en un incremento sin precedentes del crédito concedido a las empresas, en condiciones que difícilmente se habrían dado en un entorno normal. En parte, por la política de las empresas de disponer de toda la liquidez posible en una situación de tanta incertidumbre como fue la pandemia del Covid, y por las entidades financieras, que podían conceder riesgo con una garantía por parte del Estado de casi la totalidad de la operación, así el riesgo para ellos minoraba, la dotación bajaba y podían ofrecer financiación a precios muy competitivos.
El efecto colateral: endeudamiento y deterioro del rating
Conocedores de que los datos de las empresas en el año 2020 no iban a ser buenos, sumado a la previsible bajada del rating de todas las empresas y al incremento de la dotación exigida a los bancos en 2021, se acordó una cláusula en la que los bancos se comprometían a mantener las líneas de circulante (el auténtico pulmón de la actividad empresarial) durante 3 años. El impacto fue inmediato, pero también generó un efecto estructural que ahora empieza a hacerse visible.
Muchas empresas se encontraron sobreendeudadas en formato préstamo, generando una carga en cuotas mensuales que su EBITDA no soportaba. En consecuencia, se produjo un deterioro del rating financiero, ya que ese parámetro hizo que el scoring considerase a esas empresas infinanciables. Así pues, se acordó la ampliación de estas financiaciones hasta un plazo de 8 años, frente al original de 4 años concedidos en 2020. A esta medida se le sumo la prórroga de las financiaciones de circulante para otros 3 años, situando los vencimientos del ICO COVID en 2026.
Con la deuda a largo plazo financiada hasta 2028, el gran caballo de batalla se encuentra en la renovación de las líneas de circulante con garantía ICO COVID a lo largo del 2026-2027.
¿Por qué la refinanciación ICO COVID será el gran reto de 2026-2027?
Porque miles de empresas se enfrentan, entre 2026 y 2027, a la refinanciación de las líneas de aval ICO COVID, un escenario en el que renovar su circulante es clave para su supervivencia.
El sistema vuelve a su lógica habitual y los bancos dejarán de operar bajo condiciones excepcionales y aplicarán criterios estrictos de análisis de riesgo.
Las preguntas que definen este escenario son sencillas, pero determinantes: ¿pueden las empresas sostener su financiación sin el respaldo del aval ICO COVID? ¿Tienen un rating suficiente para que el banco les siga renovando estas líneas de crédito?
Hay que tener en cuenta que, actualmente, esta financiación está garantizada al 80% por el Estado. ¿Van los bancos a renunciar a esa garantía? ¿Van a cambiarla por una nave o un aval personal? ¿Qué información debe presentar una empresa para que el banco necesite dotar lo mínimo posible y le renueve los vencimientos? Y por otra parte, ¿qué le interesa al banco? Si decide no renovar los vencimientos y ejecutar la garantía, es muy posible que lleve al cierre de la empresa, pero con el 80% de la deuda garantizada. Si la renueva, tal vez entre en pérdidas si la dotación exigida por financiarle se dispara. En este equilibrio, la decisión no será emocional ni relacional. Será técnica.
Cómo prepararse para una refinanciación ICO COVID y por qué anticiparse es una ventaja competitiva
La financiación ya no depende únicamente de necesitarla, sino de estar preparado para obtenerla. Mas allá de posibles medidas gubernamentales, la empresa se ve obligada a presentar un rating financiable si quiere renovar esos riesgos y no poner en peligro su viabilidad.
La refinanciación ICO COVID no será un proceso automático, sino un nuevo análisis completo de la empresa bajo criterios exigentes. Por lo que, las empresas que lleguen a ese momento sin preparación, dependerán del contexto, mientras que las que lo hagan preparadas con un enfoque estratégico, tendrán capacidad de negociación.
La diferencia está en la anticipación. Anticiparse a la refinanciación del aval ICO COVID se convierte en una ventaja competitiva y, por eso, la empresa debe ser capaz de controlar los 3 parámetros fundamentales que analiza el scoring bancario:
- La estructura de deuda: Una elección correcta de los productos que financian su modelo de negocio, con un uso correcto de los mismos y con una distribución equilibrada entre proveedores financieros.
- Cuentas anuales: Unas cuentas anuales que refuercen su solvencia, su liquidez, su rentabilidad y su capacidad de hacer frente a su deuda.
- Transaccionalidad: Un adecuado flujo de caja, de ingresos y pagos en los bancos, para fortalecer el análisis de riesgo de la entidad.
RasmIA: preparación y anticipación financiera para afrontar la refinanciación ICO COVID
RasmIA nace precisamente para cubrir ese vacío: ayudar a las empresas a entender cómo son evaluadas y a tomar decisiones alineadas con mejorar su capacidad de financiación. Es una IA entrenada para traducir el lenguaje del scoring bancario en decisiones operativas, apoyando la viabilidad de la empresa y mejorando su rating bancario. De esta manera, las empresas pueden aumentar su capacidad de financiación. Para que la financiación, o la refinanciación del ICO COVID, no sea un problema, sino una ventaja competitiva para las empresas.
¿Por qué RasmIA es fundamental en la refinanciación del aval ICO COVID?
Porque, en la práctica, RasmIA permite:
- Diagnosticar el punto de partida de la empresa en términos de solvencia, liquidez, rentabilidad y estructura de deuda.
- Identificar los factores que están penalizando el rating y priorizar qué variables atacar primero para generar impacto.
- Simular escenarios de reestructuración (plazos, carencias, mix de productos, concentración bancaria) y anticipar cómo puede reaccionar el análisis de riesgo.
- Preparar la información y el relato financiero que necesita una entidad para justificar la renovación de vencimientos con la menor dotación posible.
¿Puede tu empresa seguir siendo financiable sin el aval ICO COVID?
El ICO COVID fue una herramienta necesaria en un contexto excepcional, pero su impacto no termina con su concesión, sino con su salida. La refinanciación ICO COVID marcará un punto de inflexión para miles de empresas en España y será el momento en el que el sistema financiero vuelva a aplicar sus reglas habituales, sin excepciones.
Y en ese escenario, no sobrevivirá quien más lo necesite, sino quien mejor entienda cómo funciona el sistema y se haya preparado con antelación con herramientas como RasmIA.